Psicofarmacos y lactancia. ¿Son compatibles?


24 Mar
24Mar

“Tengo un trastorno de ansiedad.” “Tengo un trastero bipolar.”  “Sufro de un trastorno obsesivo compulsivo.”  “Tengo depresión.”  “Acabo de parir, mi bebe esta sano, y yo estoy medicada.”  ¿Puedo dar de mamar?

Momentos como el embarazo, el parto y el puerperio –también la crianza de los primeros años­–, son complejos a nivel emocional y físico, y pueden incluso convertirse en el resorte que avive patologías presentes o previas. Sin embargo, no es fácil reconocer –o ver– la necesidad de ayuda. 

Que la mamá hable libremente sobre su padecimiento es algo que tenemos que lograr entre todos:

Que sepa que le pasa, lo entienda y lo pueda enfrentar.

Que pueda recibir el tratamiento adecuado y que merece.

Que sepa de la existencia de un psiquiatra y psicólogo perinatal.

Poco a poco, con información, vamos a llegar ahí, a ese lugar donde la mujer empoderada, informada, pueda decir “…el embarazo no me hace sentir plena, me siento triste, deprimida…¨ o ¨…estoy con mi bebé recién nacido y no siento esa felicidad que todos dicen que tenés que sentir…¨ sin sentirse juzgada, sola, obligada a soportar lo que sea por el simple hecho de que no hay lugar para otra cosa más que para la felicidad que supone la reciente maternidad.  

Para el embarazo, están los obstetras, para el recién nacido los neonatólogos, para los bebés los pediatras, ¿y para las mamás? Claro, todo gira alrededor de la salud del bebé, y esta bien, pero no nos debemos olvidar de la mamá. Es importante su salud mental, mas allá de la física, para poder sostener a su bebé.

Hay especialistas en la díada mamá bebé, son los psicólogos y psiquiatras perinatales, especialistas en la salud mental de esta etapa de la vida: el embarazo,  el puerperio y los primeros años de crianza.

Volviendo a la pregunta inicial, ¿podes dar de mamar si estás medicada por un trastorno psiquiátrico? La respuesta es que SI.  Hay que evaluar caso por caso y decidir cual es el tratamiento adecuado.  La medicación se elimina por heces, vía renal, sudor, saliva y un mínimo porcentaje por leche materna (menos del 10%) y ya no se piensa en los riesgos de tomar medicación y dar de mamar o los riesgos de estar embarazada y ser tratada, sino LOS RIESGOS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO.  La enfermedad es un factor de riesgo peligroso para la mamá y para el bebé. 

Además de los beneficios de la lactancia como alimento para el bebé, sabemos que se excretan hormonas que nos protegen. Te cuento:

PROLACTINA Y OXITOCINA.  ¿Las escuchaste nombrar? Ellas son las que nos acompañan a la hora de ser madres, son nuestras aliadas y cumplen un rol protagónico a la hora de amamantar.  

La prolactina, además de intervenir en la producción de leche, desempeña un papel central en la adaptación del cerebro de la madre.  Produce los cambios que dan lugar a la conducta materna, o dicho de otra forma: la prolactina es una hormona que FACILITA el maternaje.  Probablemente a las madres con altos niveles de prolactina por la lactancia les resulte mas fácil y sencilla la crianza.  Las madres que amamantan puntuan más bajo en las escalas de estrés, ansiedad y depresión que las que no lo hacen.  EL EFECTO ANSIOLITICO DE LA LACTANCIA SE HA DESCRIPTO COMO ESPECIALMENTE IMPORTANTE EN MADRES CON TRASTORNOS AFECTIVOS.  La prolactina promueve que la madre desarrolle conductas de protección (por ejemplo, agudiza la capacidad auditiva para facilitar la vigilancia del recién nacido).

La oxitocina favorece la eyección de leche materna y con cada pico, produce un sentimiento amoroso lo que favorece que la madre desee y busque la cercanía del bebé.  También aumenta los sentimientos de confianza y bienestar maternos, incrementando su autoestima. Tiene además un potente poder ansiolítico, mejora la memoria social y fomenta el interés por las relaciones sociales.  Esto evitaría la soledad durante el puerperio.  La oxitocina también tiene beneficios sobre el cerebro del lactante: Produce relajación, serenidad, interés por las relaciones sociales y mejor la memoria social. Estos efectos probablemente medien  en el hallazgo de que la lactancia mejora el vínculo afectivo.

Por todo esto, es importante que la mamá que tiene algún trastorno psicológico, sepa que si quiere dar de mamar (y solo si quiere, porque dar de mamar no es obligatorio ni la única opción), puede hacerlo mas allá de que esté recibiendo algún tipo de tratamiento farmacológico.  Lo importante es estar acompañada por un profesional y evaluar cada caso de forma única.  Los beneficios son muchísimos y la biología esta de nuestro lado!

Milagros Mendez Ribas

Psiquiatra perinatal

www.bezanordelta.com

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.